La
llegada de un perro al hogar se convierte, lógicamente en un evento de mucha
importancia. Muchas cosas van a cambiar y la convivencia con el nuevo miembro
de la familia es un aspecto muy importante.

Algunas personas que no han reflexionado correctamente o
que no han consultado, acaban abandonando al perro. Adoptar un perro suele ser
la mejor opción para iniciar una larga convivencia y esto requiere colmar sus necesidades básicas diariamente como son su educación y socialización.

El asesoramiento mediante profesionales del comportamiento,
libros, artículos o direcciones de páginas web, nos puede resultar de gran
ayuda sobre todo a la hora de entender cómo se comunica nuestro perro con
nosotros y cómo hacerlo, también con él.
Hemos de pensar que el perro es un animal amante de la
rutina, en lo que a las cosas cotidianas se refiere. La ubicación de su
comedero, bebedero, cama, juguetes, etc., lo más estática posible, puede ayudar
a que esta convivencia sea más fácil de adaptar para ambos, perro y
propietario.
Deberemos tener en cuenta y enseñar a nuestro amigo, unas
correctas normas de convivencia, como las pautas de evacuación, enseñándole donde debe hacerlo y donde no. Nos
será de gran ayuda entender que un cachorro suele evacuar las heces y la orina
en tres ocasiones concretas; cuando acaba de despertarse, después de comer o
beber o tras una excitación por juego. Existe un “ritual” de olisqueo y
caminar en círculo, que precede a la evacuación, muy fácil de identificar.
Los paseos siempre a la misma hora, ayudan a que estas
pautas se solidifiquen antes, pero no olvidemos que los esfínteres de un
cachorro pueden tardar algún tiempo en controlarse totalmente por el animal
(hasta 4 y 6 meses).
Si nuestro perro no puede salir a la calle, por temas
sanitarios, podemos crear una zona de evacuación dentro del hogar. Situaremos
papel de periódico en un lugar determinado, para habituar al animal a
realizarlo ahí, después, cuando el animal pueda salir a la calle debemos
responsabilizarnos en recoger sus excretas para mantener un ambiente saludable.

No debemos pecar de exceso de juguetes, es decir, un perro
debería tener varios juguetes, bien para jugar con nosotros o para jugar sólo,
pero pasados 3 o 4 días deberíamos guardar alguno de estos y cambiarlos por
otros nuevos, ¿eso qué quiere decir?, que con un total de 4 o 5 objetos
podríamos ir alternando los juguetes diarios, facilitando esto el interés por
todos los juguetes y la actividad del animal hacia ellos cuando se queda sólo.

Recuerda:
LOS PERROS SON ANIMALES SOCIALES POR NATURALEZA
LOS PERROS SON ANIMALES SOCIALES POR NATURALEZA
UNA ESPECIE CON UNA GRAN CAPACIDAD DE APRENDIZAJE Y ADAPTACIÓN
"EDÚCALO, NO LO ABANDONES"
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